martes, 13 de enero de 2009

Río verde brillá para nosotros

Ante la tarea que los medios de comunicación tienen actualmente de ser solidarios con el sistema que toma como una parte del mismo a los mal llamados recursos no renovables, los mismos dejan deslizar frases absolutamente inadmisibles para un conjunto de individuos con cierto rigor de pensamiento (no para la farsa inmunda de "la sociedad", está claro), que no obstante son admitidos (con un poco más, con un poco menos de gula en ellos) por ciertos conjuntos de individuos carentes casi por completo del ya mencionado rigor en el pensamiento (algunos de ellos carentes absolutamente).
Estas frases pintorescas (tan efectivas por su aparente absurdidad como podría ser "cuántos pares son tres botas) vuelven ridícula una entidad que supo tener a gente fusilada por un carabinero chileno o desaparecida por una dictadura argentina.
Anoche escuché una frase que ha superado todo precedente en este sentido y que me ha llevado a una risa amarga en un principio y luego a un silencio. Y es que fue más que asqueroso el momento.
Conmovido por la muerte de Alejandro Sokol, estando molesto con los comunicadores que saben perfectamente quién es la tota Santillán o Carla Conte pero que no saben que el bocha no tocó la guitarra en Sumo o que no era cordobés (entre otras pelotudeces que dijeron los mal llamados periodistas de TN), azorado por como tratan el asunto del desastre en Palestina, triste por el descrédito que se le da a la gravedad de la sequía que está deshaciendo los tipos de suelos en la región, apagué la tele y prendí la radio, para escuchar y no caer en la imagen. Mi sorpresa no fue menor cuando en un informativo de la una de la mañana dijeron la frase que puede ser no admitida o ingerida con arcadas o con placer:

"Las aguas del río Uruguay están verdes en este momento"

Lo primero que pensé fue que era una mentira atacando a la pastera pero luego recordé que nuestros dirigentes transaron con el poder transnacional y ahora bancan a la pastera y repudian a los que hasta hace unos meses apoyaban. Desechado este primer pensamiento que duró una décima de segundo, escuché la explicación:

"Debido al bajo nivel de las aguas del río Uruguay (otra cosa terrible dicha a la pasada, como algo nímio) los niveles de fósforo aumentaron considerablemente; una densa bruma cubre el cauce y una niebla nauseabunda se alojó sobre Gualeguaychú"

(En este momento yo quedé sin pensamientos)

"Los técnicos de Botnia aseguraron que la concentración de fósforo volverá a ser normal cuando suba el caudal del río"

...

Y luego:

...

Para luego casi ponerme a llorar y tratar de ver qué era todo esto. ¿Qué se supone que es toda esta información? ¿Qué es que las aguas estén verdes, que esté una nube nauseabunda en Gualeguaychú, que el nivel de concentración de fósforo es alto, que el río tiene un nivel bajo de agua, que los técnicos aseguren algo, que el nivel de fósforo vuelva a ser normal, que el río vuelva a ser normal?
Tratando de pensar en respuestas a estas preguntas, recordé explicaciones sobre la muerte de Alejandro dichas con total impunidad "se pasó, se dio una sobredosis" "y, estuvo en Sumo, qué querés" "es lógico que se haya muerto". Casualmente, son los mismos que opinan sobre los programas televisivos, ensalzando a carentes de todo talento como Tinelli o como los productores de "programas infantiles" que hacen trizas cualquier intención democrática; opinólogos que en público y para dejarlo lo más claramente posible se autoensalzan para superar su mediocridad, siendo también ellos parte de ese mundo miserable; y luego, reaparecía otra vez el río Uruguay (uno más que va a morir, como el Bermejo, el Limay, el Colorado, el de la Plata, el Pilcomayo, el Riachuelo) pidiendo a gritos que lo escucharan suplicar aunque sea un intento de explicación y yo trataba de dárselo pero no podía, no a toda esa serie de cosas atroces que están en forma de preguntas y en forma de un informativo trasnochado que no se repitió nunca y en forma de una frase absurda, bajo las formas que manejan los medios acutuales, para satisfacer a un sistema compuesto en su totalidad por recursos naturales cada día más destrozados y una mayoría de humanos explotados por humanos e imbéciles listos para ser usados con su consciencia de hijos
de puta dispuestos a consumir todo, hasta llegar a disfrutar de consumir su propia muerte.

A nadie escuché jamás desde los medios darle una explicación al río, aunque sí muchísimas otras, además de declaraciones y lamentos entre otras cosas: que "con buenos controles la pastera puede funcionar a un cien por ciento sin contaminar" (dirigente de Fray Bentos, falacia), que "los que cortan el puente son antidemocráticos" (Iribarry, falacia) "que es una tragedia que se enfrenten paises hermanos" (Cristina Fernández, falacia demagógica), "que el gobierno no permitirá más cortes en el territorio" (Aníbal Fernández, "siempre que no sean en su conveniencia" debió agregar, sino, falacia), "que los ambientalistas son exagerados" (Luis Delía, falacia);"que las cosas se arreglan por la vía de la justicia" (Daniel Scioli, falacia).
Por otra parte, los mediadores (por llamarlos de alguna manera), con una actitud obsecuente que incita al vómito, son funcionales a la mentira. Y los que consumen esto ponen cara de preocupados y gritan y tosen y luego hacen lo mismo por el resultado de Boca, por una puta más o menos conocida o porque no tienen monedas para el bondi.

Y esto es lo normalizado.

Y esto pasaba y pasaba por mi consciencia y no podía detener el sonido de las palabras únicas que podría decir sin cansarme nunca ante los que están contaminando al río Uruguay, los que impulsan la maquinaria mediática, los que promueven violencia, los que te tiran el auto encima y si te pisan mejor, los que festejan la navidad y el año nuevo tirando cohetes, los fachistas morales, los que dan explicaciones por la muerte del bocha, los que se ríen de los "locos ambientalistas", los hipócritas amparados en la religión, los que te roban cada vez que pueden, los que ven en una pelotita una cuestión de vida o muerte, los promotores del oscurantismo, los funcionarios criminales que tenemos, los que que tildan de soberbio al otro por envidia, los gozosos de ser pésimos, los que no les importa en lo más mínimo que el mundo esté cada vez peor, los que creen que el mundo es su ombligo, los que creen que porque no ven no existe, los que les da bronca esto que escribí y los forros que miran a Tinelli y a patito feo para hacerse una paja:

"HIJOS DE PUTA, VAYANSE TODOS USTEDES A LA CONCHA DE SU MADRE"

2 comentarios:

Amalia dijo...

Me hizo acordar muchísimo a Prevert:
Intento de descripción de una cena de mascarones...
El que mira el cielo se pasó!

Almendra.

Micaela dijo...

El mirón es un amor. Este comentario no puede ser objetivo.

La blonda normanda.