lunes, 25 de mayo de 2009
domingo, 10 de mayo de 2009
No puedo renegar de lo que fue.
No hay nada más estúpido, nada más anodino, que verter en el pasado algún poder de influencia en el presente y menos aun en el futuro, tan incierto, tan soluble y poco concebible que se me escapa a mí entender tal figura.
Entonces, quizás el paso esté entre esas dos certezas que tengo. No hay olvido, tampoco estigma ni destino.
Oscilar entre lo que fue y lo que es, como un tanguero, alabar el pasado o destronarlo para mandarlo al mismo infierno, descreer de este presente, manejarlo a mi antojo, y según mis pulsiones, y cuando pueda sacar algo en concreto. Que no será un pensamiento, ni será recordado, sino la lágrima pudiente, y la sonrisa impoluta.
Tengo el poder, como así cualquiera lo tiene, de detener el recuerdo en tal lugar, en el ya acometido espacio y solo eso. O puedo perpetrarlo por siempre, para darle calidad de presente continuo y nunca dejarlo ir.
Las cosas sin fines, las cosas eternas, se vuelven terribles por la calidad de mediocre. Algo sostenido sin fin evidente, una línea eterna hacia no se sabe donde, se desprende de lo cuantificable, se vuelve misterio, y de tanto trascender, aburre al ingenio, que no tolera el tedio y pierde sentido.
Es entonces, que quiero fin. A todo lo sucedido, y lo que devenga de mis acciones o sentimientos. Todo con fin, así el comienzo sea borroso, el fin ha de ser concreto y espantoso.
Creo ver, que todo está entre el cielo-cargado de nubes o etéreo- y la tierra que piso. Y no debe ser más complejo que eso. Porque el pensamiento del intelectual lleva todo siempre un poco mas allá, creando a su paso y de la nada huecos de aire, vorágines, que llevan a un desencadenar de pensamientos que jamás terminarán en nada.
Me corrijo, puede terminar en una genialidad terrible, o como casi siempre, en locura.
Hasta que punto, uno puede enaltecer tanto la mente, y en tal camino dañar el cuerpo o al alma. Cuanto uno arriesga, por lo que cree es lo más loable del ser.
Uno es por todo, no sólo por la individualidad de sus partes…que tan mal han sido delimitadas. De manera tan absurda se superponen en pos de vencer una sobre la otra, de someter una a la otra, y todo eso en detracción de la unidad.
Yo no puedo desglosarme. Yo sufro o soy feliz en mi todo.
Y sólo ahí, es donde acepto la vida.
lunes, 27 de abril de 2009
Gabo Ferro en el Konex
miércoles, 22 de abril de 2009
El sistema Tierra-Luna
La órbita de la Luna es especialmente compleja. La razón es que la Luna esta suficientemente lejos de la Tierra (384.400 km en promedio) que la fuerza de gravedad ejercida por el Sol es significante. Dada la complejidad del movimiento, los nodos de la Luna, no están fijos, sino que dan una vuelta en 18,6 años. El eje de la elipse lunar no está fijo y el apogeo y perigeo dan una vuelta completa en 8,85 años. La inclinación de la órbita varía entre 5º y 5º 18’. De hecho, para calcular la posición de la Luna con exactitud hace falta tener en cuenta por lo menos varios cientos de términos.
Asimismo, la Luna se aleja unos cuatro centímetros al año de la Tierra a la vez que va frenando la rotación terrestre -lo que hará que en un futuro lejano los eclipses totales de Sol dejen de producirse al no tener la Luna suficiente tamaño cómo para tapar el disco solar-. En teoría, dicha separación debería prolongarse hasta que la Luna tardara 47 días en completar una órbita alrededor de nuestro planeta, momento en el cual nuestro planeta tardaría 47 días en completar una rotación alrededor de su eje, de modo similar a lo que ocurre en el sistema Plutón-Caronte. Sin embargo, la evolución futura de nuestro Sol puede trastocar ésta evolución. Es posible que al convertirse nuestra estrella en una gigante roja dentro de varios miles de millones de años, la proximidad de su superficie al sistema Tierra-Luna haga que la órbita lunar se vaya cerrando hasta que la Luna esté a alrededor de 18.000 kilómetros de la Tierra -el límite de Roche-, momento en el cual la gravedad terrestre destruirá la Luna convirtiéndola en unos anillos similares a los de Saturno. De todas formas, el fin del sistema Tierra-Luna es incierto y depende de la masa que pierda el Sol en ésos estadios finales de su evolución.
martes, 24 de marzo de 2009
sábado, 7 de marzo de 2009
Pueblo chico
Ella pretendía creer en el hechizo. Se le hacia difícil. “Son cosas de pueblo, pero…” Al fin y al cabo eran cosas del pueblo, de su pueblo… Habladurías.
Se decía que su soltería con ya más de 40 en su cuenta, se debía a un hechizo de su único novio de la infancia, quien por celos de la mirada de su novia en otro chiquito de 6to grado, le habría armado una especie de vudú, un sortilegio para que sola se quedara por siempre.
Se le hacia cada vez mas insoportable la duda, se le hicieron duras las miradas de aquel pueblo, sin nada en particular pero siempre abrazado a las macumbas.
Entonces fue que consultó de bruja en bruja, quienes solo le decían “tenga cuidado, mejor sola que mal acompañado, no es él, es su novia”
Su novia era del jet set del pueblo. Su novia era intocable, ni se le podía hablar tan solo porque se consideraría un insulto. Ella y Él jamás se casaron y sobre eso también se hablaba. Siempre se supo de su infertilidad. Fue vox populi su figura lánguida, tísica.
Y entonces solo quedó hablar con Ella o seguir esperando el amor.
- ¿Qué me hiciste?
-Yo nada… ¿que le hiciste vos a él?
- No entiendo. Todos me dicen que sos vos la de la brujería y que por eso no me he casado todavía.
-Que curioso, a mí me dijeron que vos lo volviste infértil a él. Y Ahora que te veo, pareces embarazada, ¿que hiciste? ¡Ay Dios!
Al mes siguiente la solterona parió un hijo, vaya uno a saber de quien, si del espíritu santo o de una bruja de barrio. De Ella, sólo se supo que la internaron de nervios en el alma. Él sigue intacto, como si nada pasara.
De vez en cuando en el infierno chico se encuentra algún diablo.
jueves, 5 de marzo de 2009
"Al sur del Río Salado" de Quodlibet
no quiere nada que lo distraiga;
como una hoja flota
en la neblina que es eterna.
Nadie llama,
nadie va a estar.
Un reloj y una pulsera
y a cobrarle al patrón;
se anticipa al milagro
y se rasca contra la estaca.
Nadie escapa,
nadie de acá se va.
Ahondando mentiras
el cordero se porta mejor:
una campana
y dos y tres
y al cuchillo se va...
nada mejor para tus sueños
que una salida rápida
y sin confesar.
Para allá mira y se va,
no quiere nada que lo distraiga;
se ríe y festeja
que nadie llama,
que nadie va a estar.

